miércoles, 7 de julio de 2010

Pastor

Pastor
Ya ahora Dios nos bendice con sus fuerzas
Nuestro hambre
Le oí decir a un pastor evangélico
Mientras de mi panza brotaban
Jugos de vendimias anteriores
Oí decirle
El nombre de Dios es vuestro nombre
Y por un momento pensé
Que Dios bajaría
Y se sentaría
Ahí al lado
Para orar en una brillante mesa
De azulejos grises
Y pensé
Que en tal caso
Yo podría salir corriendo
Y decir que vi. a Dios
Y al cuerpo de Eva
Y que el pecado original no era nada
Y oí decir
Al pastor asustado
Que el Diablo se paseaba en el recinto
Y vi su mano señalarme
Y tuve tiempo decir
Que eran puras giladas
Pero nadie entendió
Y se prendieron de mi cuerpo
Y me rociaron vinagre
Y se convencieron que era agua bendita
Y vi al pastor reír
Por su milagro
Y yo supe que Eva no era un pecado
Sino la miel mas dulce
La de cuerpo brillante
Que suele perderse entre mis sueños
La que suele estar
En cada una de las esquinas
Orando por mi cuerpo quemado

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