domingo, 6 de junio de 2010

Superficial


Y qué es la superficie sino donde se baten los brazos de la nadadora.

Qué es la superficie por donde avanzo y me hundo para expulsar el agua de esta boca, sino la que te habla medusamente vulgar.

Qué, si no es la superficie, la que te recibe para que clavado no caigas en cemento seco y la sangre salpique agua y no cadáver.

O sólo es el fondo del lago entre troncos donde entiendes, en pleno ahogo, desesperación de no poder soltarte y dejarme flotar. Es ahí, en la profundidad, en la que crees no veo la verdad, desde el reflejo deforme de mi figura.

Qué es el manto de hojas en el bosque sino la superficie desde donde desaparecen las migas que buscamos para regresar.

Qué es el cielo sino la superficie de la imaginación al techo donde vivimos dudando.

Qué es la superficie antes de mi carne sino lo que establece mi pensamiento al desnudo.

SUPERFICIAL es lo que dicen cuando se lanzaron con piedras amarradas a los pies, al fondo de sus suicidios y se dejaron atrapar en los ojos de la eternidad.

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