lunes, 29 de marzo de 2010

Seré yo el avá?




Abbas Kiarostami
Close-up

La nostalgia es un lactobacilo que sobrevive a duras penas. La melancolía, un óleo sobre tela que ilumina la ciudad propulsado por la bicicleta de un anciano. Eran relámpagos, no simple interferencia en la TV. La línea detonante de Close-up no vale la pena; el film, sí. Extraordinario en su simpleza, aún para los estándares de Abbas Kiarostami que ha volcado su poética hacia el agua. Aunque no seas capaz de creerlo, el trío de frailes sigue recorriendo el puente con la misma fe —para los frailes, al menos para estos tres, la fe es un combustible incorrupto— como hace años, buscando al niño. Lo dejaron de buscar las mujeres inconsolables cuando hallaron consuelo y los detectives que pagaba el mandamás apenas suspendido el pago. Tienen pistas mínimas: antes de desaparecer en la corriente el niño se embarró de betún, sabe montar a caballo y su debilidad son las cercanías del cielo salvaje, quiero decir las salvajadas del cielo cercano, en fin. El agua es tantas cosas.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ..bueh, borré mi comentario anterior porque sí, no me gustó lo que había escrito, simplemente porque casi nunca me cae bien lo que escribo públicamente..

    a ver, Pou, danos un comentario:
    1) acerca de Shirin ( para mi gusto, más aburrido que Hamaca paraguaya, que, CONSTE, me gustó y todo )
    2) "el gusto de la cereza" ("taste of cherry" lo suelen traducir al idioma del Imperio ).

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